jueves, 26 de abril de 2012

Arango y Parreño, Francisco de

ARANGO Y PARREÑO, Francisco de
(La Habana, 22.5.1765-Id., 21.3.1837).
 Cursó estudios de humanidades en el Real Colegio Seminario de San Carlos y San Ambrosio. En 1781 ingresó en la Facultad de Leyes de la Real y Pontificia Universidad de San Jerónimo, de La Habana, en la que obtuvo el título de Bachiller en Derecho Civil en 1786. Desde los años de estudiante comenzó a destacarse por su oratoria y por sus conocimientos de jurisprudencia, por lo que desempeñó en dos ocasiones, acabado de recibirse de Bachiller, la cátedra de Derecho Real de Prima en la misma Universidad. Se destacó también en la Audiencia de Santo Domingo por sus cualidades de orador y jurista. Tras su regreso a La Habana, embarcó hacia España en 1787 e ingresó en la Real Academia de Derecho Patrio y Común, de Madrid. Fue alumno aventajado de Derecho Natural de Gentes en la Real Casa de Estudios de San Isidro. En 1788 fue nombrado principal apoderado del Ayuntamiento de La Habana ante el gobierno de Madrid. Obtuvo el título de abogado en 1789. Se le nombró oidor de la Audiencia de Santo Domingo (1793). En 1794 se le nombró síndico perpetuo del real Consulado de Agricultura y Comercio, instalado en 1795 y creado a instancia suya, y asesor del Tribunal de Alzadas. Ese mismo año de 1794 emprendió un viaje desde España con el Conde de Casa Montalvo por Portugal, Inglaterra, Barbados y Jamaica, con el propósito de estudiar la economía y desarrollo de estos países y colonias. Regresó a Cuba en 1795 e ingresó en la Real Sociedad Patriótica de la Habana, de la que fue director (1797-1798) y más tarde socio de honor (1813). Formó parte de la comisión encargada de redactar y administrar el Papel Periódico de la Havana cuando comenzó a publicarse bajo el cuidado de la Real Sociedad Patriótica. Ocupó ese mismo año el cargo de alférez real del Ayuntamiento de la Habana, que poseía por herencia. Fue nombrado superintendente director general de la Renta de Tabacos. Se le nombró oidor honorario de la Audiencia de México (1810). En 1811 ocupó el cargo de vocal de la Junta de Censura y se le concedieron los honores de ministro del Supremo Consejo de Indias. Se le designó, junto a otras destacadas personalidades, diputado a las Cortes ordinarias en 1813. Fue nombrado juez árbitro de la Comisión Mixta (1819) que se ocuparía de la cuestión de la trata de esclavos. Designado consejero de Estado en 1820, no pudo tomar posesión del cargo a causa del cambio del régimen constitucional en España. Fue encargado de la Intendencia de Ejército y la Superintendencia Subdelegada de Real Hacienda (1824). En 1825 se le dio la comisión de redactar el plan de estudios que debía regir en la isla. Recibió el título de Prócer del Reino en 1834. Ocupó la vicepresidencia, en 1836, de la junta que se ocuparía del arreglo de los asuntos y problemas relativos a la educación primaria. Escribió un Extracto del Espíritu de las leyes de Montesquieu. Durante sus años de trabajo y desde los diversos cargos que ocupó, principalmente en el Real Consulado de Agricultura y Comercio y en la Real Sociedad Patriótica, desplegó Arango una amplísima actividad, tanto en el terreno económico como en el social.
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Angulo y Heredia, Antonio (Ficha de autor)

ANGULO y HEREDIA, Antonio 
(Matanzas, 4.8.1837-Valladolid, España, ?.1875). Sobrino de José María Heredia. Se educó en los colegios La Empresa, El Plantel y El Salvador. En este último estudió filosofía y llegó a desempeñar cátedra. En 1855 dio sus primeras colaboraciones a Brisas de Cuba y a Revista de La Habana. Cursó los primeros años de jurisprudencia en la Universidad de La Habana. En Madrid, a donde se trasladó en 1862, se graduó de abogado (1863) y fundó la Revista Hispano Americana (1864), de la que fue además coeditor y corredactor y en la que publicó sus «Estudios sobre los Estados Unidos de América» (1865) y dio a conocer su posición respecto a la situación política cubana. Desde Madrid envió a Aurora del Yumurí, bajo el seudónimo Un joven cubano, sus «Cartas» sobre el movimiento científico y literario de España y otras naciones europeas, dirigidas a Jesús B. Gálvez. Es autor de una defensa de Luz y Caballero frente al periódico madrileño El Pensamiento Español. Se destacó como conferencista. En el Ateneo de Madrid ofreció lecciones sobre literatura alemana, de la que era considerado gran conocedor. Tradujo «La campana», de Schiller, y París en América, de Leboulaye. Pasó un período de locura al final de su vida. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

miércoles, 25 de abril de 2012

Acosta, Agustín (ficha de autor)


ACOSTA, Agustín (Matanzas, 12, 11. 1886, Miami, EE. UU., 12. 3. 1979).
Cursó la primera enseñanza y el bachillerato en su ciudad natal. Desde muy joven comenzó a trabajar como telegrafista de los ferrocarriles. Fue jefe del servicio de telégrafos de Matanzas y de La Habana (1909- 1920). En 1912 ocupó una plaza en el Palacio Presidencial. En los años 1913, 1914 y 1915 obtuvo Flores Naturales en juegos florales efectuados en Santiago de Cuba y La Habana. Se graduó de Doctor en Derecho Civil en la Universidad de La Habana en 1918; más tarde, en 1921, obtuvo el título de notario público. Se estableció como notario en Jagüey Grande (Matanzas). Durante la dictadura de Gerardo Machado sufrió prisión política. A la caída del régimen machadista fue nombrado gobernador provisional de Matanzas (1933-
1934). En el gobierno de Mendieta ocupó la secretaría de la presidencia. De 1936 a 1944 fue senador de la República. Presidió el Partido Unión Nacionalista (1936-1937). También en La Habana ejerció como notario público. Visitó Estados Unidos (1953). Fue colaborador en Letras, El Fígaro (donde publicó sus primeros poemas), El Cubano Libre, Orto, Social, Carteles, Diario de la Marina, Las Antillas, Ariel, Archipiélago y otros periódicos y revistas de importancia. En ocasiones presidió el Ateneo de Matanzas. Miembro de la extinta Academia Nacional de Artes y Letras -en la que ingresó con el discurso Federico Uhrbach. Las montañas: cumbres de la materia. Los poetas: cumbres del espíritu (La Habana, Molina, 1938), recogido con la contestación de Dulce María Borrero de Luján, de la Academia Cubana de la
Lengua y del Colegio de Abogados y el Colegio Notarial, de Matanzas. Junto con Regino Boti y José Manuel Poveda es uno de los representantes del renacimiento lírico que tuvo lugar en provincias antes de la década del 20. Algunos de sus poemas han sido traducidos al francés. Tiene inéditas sus traducciones de poemas de Baudelaire, Verlaine, Lamartine, etcétera, así como libros de poesías y prosa. Abandonó el país en 1973.
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